Existen diferentes maneras de experimentar hoy en dĂa la ciudad. El habitante que diariamente lleva a cabo el mismo recorrido, para ir a trabajar o realizar alguna otra actividad cotidiana, suele caer en la perniciosa inercia de abstraerse del entorno. El turista de a pie, prejuiciado por los hitos que no debe perderse en su visita, no contempla, suele andar apurado por el tiempo que dispone para localizar lo que la guĂa de viaje ―en el mejor de los casos― le recomienda (...).
Los dibujos de Luis Ruiz PadrĂłn, resultado de su deambular anĂłnimo y pausado por la ciudad, desafĂan el tiempo, poseen esa cualidad indescifrable de captar lo efĂmero en diálogo con lo permanente. Al contemplarlos, reconocemos ambientes o entornos familiares, nos hacemos cĂłmplices, a la postre, de la experiencia de un flâneur.
[extracto del texto escrito para el catálogo por Carmen González-Román, catedrática de Historia del Arte en la Universidad de Málaga y comisaria de la exposición]