Esfinges

Cuando -de la noche a la ma√Īana- cinco formas gigantescas modifican el perfil de tu ciudad, es dif√≠cil sustraerte a la tentaci√≥n de buscarles un apodo. Dada la aceptaci√≥n generalizada con la que fueron acogidas, los motes han sido siempre benevolentes: jirafas, dinosaurios o, para los m√°s frikis, AT-AT como los de El imperio contraataca.

Hablamos, claro est√°, de las gr√ļas que operan en la terminal de contenedores del puerto en las que otros, condicionados por la memoria cinematogr√°fica de nuestra adolescencia, hemos reconocido cinco esfinges colosales; colocadas mirando hacia el mar abierto por el que de manera ancestral M√°laga se abri√≥ al mundo, tal s√≠mil es coherente con el papel asignado a dichos seres mitol√≥gicos en la antig√ľedad: guardar la entrada a urbes y recintos sagrados. Ahora las imagino ociosas en su funci√≥n portuaria pero en estado de alerta, custodiando el horizonte de la ciudad confinada.

  • Publicado en Diario SUR el 07/06/2020. Puedes leer el original aqu√≠.