El reino de las gaviotas

El confinamiento decretado para los humanos no rige para el resto de las especies. Las gaviotas, por ejemplo, orbitan sobre los tejados más osadas que nunca; nosotros contemplamos sus evoluciones desde las ventanas con mirada melancólica, mientras intuimos un cierto tono burlón en sus estridentes graznidos. Pero tras sus risotadas se hace el silencio y, a falta del habitual runrún de fondo generado por el tráfico rodado, resuena un distante e inédito rumor del viento en los eucaliptos de calle Amargura. Más arriba, en el pinar que rodea la ermita del Calvario, un coro de pajarillos trina enloquecidamente. ¿Están anunciando la llegada de la primavera o es que el gran cerrojazo deja aflorar sus cánticos, que siempre estuvieron presentes? Por fin, un rugido mecánico se escucha en la calle: es el microbús de la línea 36 cumpliendo con puntualidad su ruta horaria. Una vez más, totalmente vacío.

  • Publicado en Diario SUR el 22/03/2020. Puedes leer el original aquí.